Sí. La terapia sexual se hace de forma individual o en pareja, y es útil para personas solteras o cuya pareja no quiere o no puede asistir. Muchas dificultades (ansiedad sexual, bajo deseo, dolor, culpa) se trabajan perfectamente estando solo o sola.
Sí. Se piensa muchas veces que la terapia sexual es "de pareja", pero no necesitas pareja para consultar.
Cuándo la modalidad individual tiene sentido
- No tienes pareja o estás en una etapa de transición.
- Tu pareja no quiere o no puede asistir. Si es tu caso, mira qué hacer si tu pareja no quiere ir a terapia.
- La dificultad es personal: ansiedad de rendimiento, dolor, bajo deseo, culpa o vergüenza.
- Quieres entender tu propio cuerpo y tu placer antes de hablarlo con alguien.
Qué se trabaja
Se identifican las ideas, el miedo y los hábitos que mantienen la dificultad, y se practican estrategias para modificarlos. Es el mismo proceso conversacional, sin contacto físico.
Cuándo conviene sumar a la pareja
Cuando la dificultad se sostiene entre los dos (diferencias de deseo, evitación, conflicto), conviene incluirla. Entonces la terapia sexual se combina con la terapia de pareja.
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