Es una terapia acotada, no un proceso abierto de años. El número de sesiones depende del motivo de consulta y se va estimando en las primeras sesiones. Cada sesión dura entre 45 minutos y una hora y la frecuencia suele ser semanal o quincenal, según cómo avance el proceso.
No hay un número único de sesiones que sirva para todas las parejas. La duración se ajusta a lo que traen y a cómo avanza el trabajo.
Qué hace que dure más o menos
- El motivo de consulta: un conflicto puntual suele requerir menos tiempo que patrones instalados durante años.
- Si hubo un quiebre de confianza, como una infidelidad, que necesita más cuidado.
- La disposición de ambos y la práctica entre sesiones.
- La frecuencia: sesiones semanales o quincenales según cómo avance el proceso.
- Eventos externos (hijos, cambios laborales, crisis familiares) que pueden alterar el ritmo.
Cómo se estima
En las primeras sesiones se explica el plan de trabajo y se va haciendo una estimación del número de sesiones. La idea es que sea un proceso con un foco claro, no uno abierto indefinidamente.
Cómo saber que va avanzando
- Las discusiones son más cortas o se retoman con más calma.
- Pueden conversar temas que antes evitaban.
- Cada uno tiene más claridad sobre lo que quiere y necesita.
Para ver el proceso completo, revisa terapia de pareja, si sirve y cuándo no funciona o cómo es la primera sesión.