El deseo espontáneo es solo uno de los tipos de deseo sexual, y no tenerlo no significa que algo esté mal contigo.
El deseo espontáneo es aquel que surge "de la nada", sin necesidad de un estímulo previo: de repente tienes ganas de sexo sin que nada en particular lo haya provocado. Durante mucho tiempo, este fue considerado el modelo "normal" de deseo sexual, en gran parte porque es el que aparece representado con más frecuencia en películas, series y literatura erótica.
Sin embargo, la investigación muestra que muchas personas, especialmente mujeres y personas con vulva, experimentan principalmente deseo responsivo: el deseo que aparece en respuesta a un estímulo erótico positivo, como caricias, besos o un contexto íntimo favorable. Esto es completamente normal y no indica bajo deseo, sino un patrón diferente de funcionamiento sexual.
El problema surge cuando alguien que tiene deseo responsivo se compara con el modelo espontáneo y concluye que "no tiene ganas nunca". Comprender cómo funciona tu deseo es clave para dejar de juzgarte y empezar a crear las condiciones que te permitan conectar con tu sexualidad. Si tienes dudas sobre tu patrón de deseo, explorarlo con una terapeuta sexual puede ser muy clarificador.
Si tienes dudas, puedes agendar una sesión con Florencia.