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¿Puedo tener una vida sexual plena si tengo una enfermedad crónica?

Florencia Grebe
Ps. Florencia Grebe

Psicóloga Clínica

Las enfermedades crónicas pueden modificar la vida sexual, pero con adaptaciones y apoyo adecuado es posible mantener una intimidad satisfactoria.

Las enfermedades crónicas —como la artritis, la esclerosis múltiple, el lupus, la endometriosis, el cáncer o la fibromialgia— pueden afectar la sexualidad de múltiples formas: dolor, fatiga, cambios corporales, efectos de medicamentos, impacto en la imagen corporal y en la autoestima. Sin embargo, tener una enfermedad crónica no significa renunciar a la vida sexual.

Muchas veces el desafío es práctico: encontrar posiciones que no duelan, elegir momentos del día con más energía, adaptar las formas de intimidad a lo que el cuerpo permite en cada periodo. La creatividad y la comunicación fluida con la pareja son las herramientas más valiosas. A veces también es necesario ampliar el concepto de sexo más allá de la penetración.

La carga emocional también es significativa: el duelo por el cuerpo que uno tenía, la inseguridad frente a la pareja, el miedo al rechazo. La terapia sexual informada sobre discapacidad y enfermedad crónica puede ayudarte a resignificar tu sexualidad, elaborar el duelo y encontrar formas de placer e intimidad que funcionen para ti en el cuerpo que tienes hoy.

Si tienes dudas, puedes agendar una sesión con Florencia.

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Florencia Grebe
Ps. Florencia Grebe

Psicóloga UC · Máster Universitat de Barcelona

Psicóloga Clínica especializada en terapia de pareja y sexualidad. Estudios en la Universidad Católica y Máster en la Universitat de Barcelona.

Si esto te está pasando, es uno de los temas que trabajo en terapia individual.

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