La falta de deseo sexual es una de las consultas más frecuentes en terapia y puede tener múltiples causas tratables.
El deseo sexual bajo o ausente —conocido clínicamente como trastorno del deseo sexual hipoactivo— es una de las consultas más frecuentes en terapia sexual. Puede manifestarse como una disminución gradual del interés por el sexo o como una ausencia bastante completa de fantasías o motivación para la actividad sexual.
Las causas son múltiples: estrés crónico, fatiga, conflictos de pareja, cambios hormonales como en la menopausia o el postparto, depresión, uso de antidepresivos o anticonceptivos hormonales, y la historia personal y cultural respecto a la sexualidad. Con frecuencia se combinan varios factores a la vez.
Lo importante es saber que el deseo sexual es dinámico y puede recuperarse. La terapia sexual te ayuda a identificar qué factores están influyendo en tu caso particular y a trabajar estrategias concretas para reconectar con tu erotismo de manera auténtica y sin presión.
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