No: la masturbación no daña la salud física ni mental, y los mitos que afirman lo contrario carecen totalmente de respaldo científico.
Históricamente, la masturbación fue asociada a una larga lista de males: desde ceguera y locura hasta debilidad física y problemas de fertilidad. Todos estos mitos son falsos y sin ningún sustento científico. Surgieron en contextos religiosos y morales del siglo XIX y lamentablemente todavía circulan, generando culpa completamente innecesaria.
Lo que dice la evidencia es diferente: la masturbación es fisiológicamente segura, no agota las reservas hormonales ni los espermatozoides, no causa disfunción eréctil ni anorgasmia, y no tiene efectos negativos sobre la fertilidad. De hecho, puede tener beneficios como alivio del estrés, mejora del sueño y reducción de la dismenorrea.
Lo único que puede hacer daño no es la masturbación en sí, sino la culpa que se genera cuando alguien cree que está haciendo algo malo. Esa culpa sí puede afectar el bienestar emocional y la sexualidad. Por eso, una educación sexual basada en evidencia es tan importante.
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