La autoexploración es una herramienta fundamental para conocer tu sexualidad, identificar lo que te gusta y comunicarlo a tus parejas.
Conocer tu propio cuerpo es el primer paso hacia una vida sexual satisfactoria. La autoexploración —incluyendo la masturbación— te permite descubrir qué tipos de tacto, ritmo, presión y estimulación te generan placer, sin la presión de complacer a otra persona. Es un derecho, no un tabú.
Puedes empezar observando tu vulva con un espejo, sin prisa y sin juicio. Luego, explorar diferentes zonas con las manos o con un vibrador si lo deseas. Presta atención no solo al clítoris, sino también a los labios menores, el periné, la zona alrededor del ano y cualquier área que llame tu atención. El placer no tiene una única ruta correcta.
Llevar un "diario erótico" o simplemente tomar nota mental de lo que disfrutas puede ayudarte a construir un mapa de tu placer. Cuanto más te conozcas, más fácil será comunicar tus necesidades a tu pareja o parejas y construir experiencias sexuales genuinamente satisfactorias.
Si tienes dudas, puedes agendar una sesión con Florencia.