Aumentar el placer sexual implica conocer tu cuerpo, comunicarte con tu pareja y crear las condiciones emocionales y físicas que lo favorecen.
Aumentar el placer sexual comienza por conocerte mejor a ti mismo/a: saber qué tipo de toque, ritmo, presión o contexto te genera mayor excitación. La autoexploración, con o sin juguetes, es una de las formas más directas de aprender esto. No hay nada de qué avergonzarse: es una práctica recomendada por la mayoría de los profesionales de salud sexual.
Comunicarte abiertamente con tu pareja también es fundamental. Muchas personas asumen que su pareja debería 'saber' qué les gusta sin necesidad de decirlo, pero la comunicación sobre el placer es una de las variables más relacionadas con la satisfacción sexual en pareja. Pedir lo que necesitas no arruina el momento, lo mejora.
El estado mental importa igual que el físico. El estrés, la ansiedad o la desconexión emocional pueden afectar el placer de forma significativa. Cuidar el bienestar general, trabajar los bloqueos emocionales y crear condiciones de intimidad y seguridad son tan importantes como cualquier técnica específica.
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