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Entender tu orientación sexual es un proceso, no un destino

Florencia Grebe
Ps. Florencia Grebe

2 min de lectura

Entender tu orientación sexual es un proceso, no un destino

En mi consulta veo a personas de muy distintas edades que están en proceso de entender su orientación sexual. Adolescentes que sienten algo pero no tienen palabras para nombrarlo. Personas de 30 o 40 años que llevaron toda la vida siguiendo un guión heterosexual y ahora algo se está moviendo. Personas que pensaban que lo tenían claro y descubrieron que no era tan simple.

Lo que les digo a todas: esto no tiene un plazo. No hay una edad correcta para saberlo ni una forma correcta de descubrirlo.

La orientación sexual es compleja

Aprendemos a pensar en la orientación sexual como si fuera una categoría fija: heterosexual, homosexual, bisexual. Pero la realidad es que la sexualidad humana existe en un espectro, y muchas personas no caben perfectamente en ninguna categoría o se sienten en distintos lugares del espectro según distintos momentos de su vida.

La escala Kinsey, desarrollada en los años 40, ya mostraba que pocas personas son completamente heterosexuales u homosexuales en términos de atracción. Décadas después, esa comprensión del espectro solo se ha profundizado.

El proceso de reconocimiento

He acompañado a muchas personas a través del proceso de reconocer su orientación sexual, y hay algo que aparece con frecuencia: la sensación de que "debería haber sabido antes". Como si no darse cuenta inmediatamente fuera una falla.

Pero el reconocimiento de la propia sexualidad depende de muchos factores: el entorno en que creciste, los modelos que tuviste disponibles, la seguridad que sentiste para explorar, los mensajes que recibiste sobre lo que era "normal" o "posible". Muchas personas crecen en contextos donde la homosexualidad o la bisexualidad simplemente no existen como opciones reales, y eso retrasa el proceso de manera comprensible.

¿Qué pasa con la bisexualidad y otras identidades?

La bisexualidad sigue siendo una de las orientaciones más incomprendidas. He acompañado a muchas personas bisexuales que se sienten "demasiado gay para los hetero y demasiado hetero para los gay", que se cuestionan si realmente son bisexuales o si es una "fase", o que sienten que deben justificar su identidad constantemente.

La bisexualidad es real. No es confusión. No es una fase. No desaparece cuando estás en una relación monogámica. Y no requiere que te gusten exactamente igual hombres y mujeres (o cualquier género): la atracción puede ser de distintas intensidades.

Sobre el "salir del clóset"

No hay obligación de contarle a nadie nada antes de que tú estés lista/o. El timing del coming out es profundamente personal. Algunas personas necesitan decirlo en voz alta para poder integrar la identidad; otras necesitan primero estar seguras de forma privada. Ambas formas son válidas.

Lo que sí importa es que tengas al menos un espacio seguro, sea con una persona de confianza o con una terapeuta, donde puedas explorar esto sin temor al juicio.

Si quieres acompañamiento profesional, agenda una sesión con Florencia.

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Florencia Grebe

Florencia Grebe

Psicóloga UC · Máster Universitat de Barcelona

Psicóloga Clínica especializada en terapia de pareja y sexualidad. Estudios en la Universidad Católica y Máster en la Universitat de Barcelona.

Si esto te está pasando, es uno de los temas que trabajo en terapia individual.

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